Se formó en el taller de Manuel RamÃrez en Madrid entre 1897 y 1902.
Antonio Emilio Pascual Viudes Aznar, una figura trascendental en el mundo de la lutherÃa, nació en 1883 en Crevillente, provincia de Alicante, perteneciendo a una distinguida y ancestral dinastÃa de maestros lutieres. Si bien su formación comenzó con su padre, a la edad de catorce años fue enviado a Madrid para perfeccionar sus habilidades bajo la tutela del renombrado luthier Manuel RamÃrez, un perÃodo que abarcó desde 1897 hasta 1902.
Posteriormente, pasó un breve perÃodo trabajando para el hermano de Manuel, José RamÃrez, pero pronto regresó al taller de su amado mentor, Manuel, donde continuó laborando hasta 1909. En ese año, emprendió una audaz travesÃa hacia Buenos Aires, estableciéndose en esa ciudad. En Argentina, encontró un próspero mercado para instrumentos de alta calidad, lo que motivó su permanencia en ese paÃs. A pesar de residir en Buenos Aires, optó por mantener Madrid como su dirección en las etiquetas de sus creaciones, quizás debido al prestigio que los fabricantes españoles gozaban frente a los locales latinoamericanos, lo que permitÃa valorar más sus obras y establecer precios acordes con su excelencia artesanal.
El legado de Antonio en Argentina fue notorio, construyendo violines, violas, violonchelos, guitarras y otros finos instrumentos hasta finales de la década de 1950. Durante su estancia en Buenos Aires, también compartió sus conocimientos con el aprendiz José B. Romero, dejando asà una huella perdurable en el arte de la lutherÃa en el paÃs.
La partida de este ilustre luthier se estima hacia 1959, dejando tras de sà una rica herencia en la tradición de la construcción de instrumentos de cuerda, y su legado perdura en las manos expertas de quienes aprecian y utilizan sus excepcionales creaciones.