Los diseños de las incrustaciones traseras de sus guitarras demuestran un vínculo claro con la tradición de decoración de la vihuela del siglo XVI
Sanguino fue un importante fabricante español, del que se conservan solamente cinco guitarras en la actualidad. Los diseños de las incrustaciones traseras de sus guitarras demuestran un vínculo claro con la tradición de decoración de la vihuela del siglo XVI, “La vihuela de mano y la guitarra española’, 2002, por José Romanillos Vega & Marian Harris Winspear, página 377”.
Francisco Sanguino nació en Sevilla alrededor de 1705 y a la edad de 15 años su padre le colocó como aprendiz durante cinco años (aprox. 1721-1726) con el violero gaditano Tomás Pareja. Su actividad como constructor podría centrarse aproximadamente en los años 1734-1770 y vivió en Sevilla entre los años 1755 y 1763 aproximadamente. Francisco Sanguino fallece a finales del año 1771.
Jose Benedit, Juan y José Pagués de Cádiz junto con Francisco Sanguino en Sevilla destacaron hasta la aparición de Antonio de Torres, y es que según Jose Romanillos estas vihuelas serían como un Velázquez en la violería española.
Anuncio del año de 1772 en casa de un tal ‘Maestro Medina’, frente al Coliseo de la Cruz, en el que está a la venta una guitarra de seis órdenes que se ofrecía en Madrid:
En la prensa madrileña (1753-1766) Las siguientes citas proceden del Diario Noticioso de Madrid (DNot) y de la Gaceta de Madrid (Gd.M). Las cursivas son originales.
«La persona que quisiere comprar una Guitarra, y un Tiple[ … ] hechos por el celebre, y famoso Guitarrero Sanguino el Sevillano [ … ] acuda al Guitarrero, que ha puesto su nueva Tienda á la Fuente de Moros» (DNot 15-IX-1762).
Si bien es cierto que Torres conoció a Pernas, las fuentes no dejan claro su aprendizaje en esa ciudad, por el contrario, también se sabe que conoció a otros guitarreros en Sevilla y Vera donde si esta claro que paso el período de 1845 a 1866, además de que las influencias técnicas que tienen sus guitarras se aproximan mucho mas a las guitarras de Francisco Sanguino y Manuel Gutierrez de Sevilla; José Pagés de Cadiz y a las de Antonio Jiménez Soto de Vera, quienes estaban activos por el año 1845.
EVOLUCIÓN DEL ABANICO
No podemos olvidar que la primera guitarra conocida con varetaje en abanico es la fabricada por Francisco Sanguino en 1759 [Tyler y Sparks, 2002], la cual constaba de 3 varetas y parece ser que originalmente poseía 6 o 7 órdenes o dobles cuerdas. En los años siguientes aparecieron guitarreros que utilizaron 5 y 7 elementos en abanico antes de Torres. Estos fueron: Juan Pagés (1792), Joseph Martínez (1792), Agustín Caro (1803), Louis Pons (1820), Salvador Pau (ca. 1830) [Ópera Tres. Ed. Musicales, 1993] y Louis Panormo (1830). [Romanillos, 2004]. Poco sabemos sobre sus intenciones, si eran para reforzar estructura o por una cuestión de sonoridad, pero, a pesar de la discrepancia en cuanto a la influencia de los diferentes elementos que lo componen, parece claro que el varetaje ayuda a la configuración y a la ordenación de las vibraciones de la tapa armónica, de tal modo que las vibraciones de esta no resulten caóticas y desagradables. Por tanto, serviría para “disciplinar el movimiento de su superficie” [Sloane, 1974].
Algunos de los guitarristas de la época de Francisco Sanguino son: Gaspar Sanz, Santiago de murcia, Lucas ruiz de ribayaz, Federico Moretti, Fernando Ferrandiere, Bocherin, entre otros
En la actualidad se conservan cinco guitarras de Francisco Sanguino que se conozcan y s...
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