José Serratosa fue un destacado luthier que fundó su “Antigua Fábrica de Guitarras” en Barcelona en 1890. La primera dirección registrada de su taller fue en el número 54 de la Calle Ancha, una vía muy importante para la construcción de guitarras en la ciudad, conocida como el epicentro de la luthería barcelonesa. Con el tiempo, su taller también operó en el número 50 de la misma calle. Esta calle albergaba a muchos de los mejores fabricantes de guitarras de la época, se encontraba “Ca’ls Guitarrers”, taller de Ribot y Alcañiz, quienes compartían con Serratosa muchas similitudes en la construcción y el sonido de sus instrumentos.
Serratosa se distinguió por la alta calidad de sus guitarras, algunas de las cuales presentaban innovaciones como el “mango desmontable”, una especialidad mencionada en algunas de sus etiquetas. Aunque no se dispone de mucha información biográfica detallada sobre Serratosa, su obra ha perdurado gracias a la apreciación de sus guitarras por músicos y coleccionistas. Sus instrumentos eran conocidos por su excelente construcción artesanal y su sonido dulce y acampanado, propio de las guitarras clásicas de alta gama de la época.
El taller de José Serratosa estuvo situado en el corazón del desarrollo de la guitarra clásica en España, en la misma calle donde trabajaron otros grandes luthiers y donde se dieron cita guitarristas legendarios como Francisco Tàrrega y Miguel Llobet, quienes probablemente tuvieron contacto con sus instrumentos.