Las guitarras de Francisco Casasnovas están al nivel de los mejores ejemplares de su época
Los Casasnovas siempre destacaron por la altÃsima calidad de sus instrumentos y fueron una referencia en la construcción de instrumentos musicales en Mallorca.
Comienza a construir instrumentos en el año 1845, aproximadamente, en su taller situado en la plaza de la Merced, núm. 1, de Palma de Mallorca. Años más tarde funda la fábrica de guitarras Casasnovas en la misma dirección.
Sus hijos Miguel y Bartolomé Casasnovas le ayudaron y aprendieron el oficio con él, y tras la muerte de su padre continuaron construyendo instrumentos con su propia etiqueta hasta el cierre del taller en 1914. Su nieto Ignacio Martorell Casasnovas también se consagró a la construcción de instrumentos musicales entre los años 1890 y 1930, su taller estaba situado cerca del de sus tÃos Miguel y Bartolomé Casasnovas.
Las primeras guitarras de Francisco Casasnovas son verdaderas joyas de la construcción de guitarras y están al nivel de los mejores ejemplares de su época, estas estaban firmadas solo con su nombre sin referencia a la fábrica de guitarras que se incluyó años más tarde. Construyó guitarras, bandurrias, laudes, y guitarrones. Algunas guitarras eran de seis cuerdas simples y otras de once cuerdas, al igual que las vihuelas construidas en España en el Siglo XVI, XVII y XVIII. El éxito y la alta demanda de los instrumentos Casasnovas hizo que acabaran contando con la ayuda de operarios en el taller, y durante muchos años exportaron guitarras a Sudamérica y a Cuba.
A las guitarras que Francisco Casasnovas no acabó de construir en vida y que dejó casi terminadas, fueron acabadas por sus hijos Miguel y Bartolomé.